
El Ayuntamiento de Sagunto ha homenajeado esta mañana al héroe local de la independencia José Romeu y Parras junto al monumento en su recuerdo de la plaza Cronista Chabret, coincidiendo con el 214o aniversario de su muerte en el patíbulo. El acto en reconocimiento al comandante de los Batallones de Milicia Urbana de Murviedro en la Guerra de la Independencia española, que tendrá continuidad en los siguientes años, ha comenzado con una breve reseña sobre este personaje histórico a cargo de la concejala de Cultura, Ana María Quesada.
Seguidamente, una alumna de la Escuela Municipal de Teatro, Sofia Rovira, ha recitado los versos de A Romeu, un poema escrito por el intelectual morvedrino y oficial del ejército republicano Manuel Vega. El pianista Aarón Doménech también ha interpretado una pieza musical suya compuesta en reconocimiento a este personaje histórico.
El alcalde de Sagunto, Darío Moreno, ha depositado una corona de laurel en el monumento y a continuación la primera teniente de alcalde, María José Carrera, acompañada por las concejalas de la Corporación municipal Sara Cañada y Maria Josep Soriano, han colocado un ramo de rosas. Tras la ofrenda, el acto ha terminado con un discurso del alcalde y el himno de Sagunto.
“Este acto es imprescindible para que, en un momento en el que la ciudad está creciendo, tengamos clara la identidad y los valores que queremos transmitir a las nuevas generaciones”, ha manifestado el alcalde. El primer edil también ha agradecido el trabajo de todas las personas que han formado parte del “engranaje para organizar un acto solemne a la altura” de José Romeu: “Esta figura histórica tiene un significado colectivo del que estar orgullosos y es una inspiración por haber puesto en riesgo su vida y la de su entorno en un momento de necesidad, dando un paso hacia delante en favor de la libertad en mayúsculas”.
Darío Moreno ha terminado anunciando que la perspectiva es que este acto se repita en el futuro “para recordar a esta figura histórica y que nos continúe guiando".
Reseña sobre José Romeu de la concejala de Cultura
Imaginen vivir una vida cómoda, rica y tranquila, y decidir arriesgarlo todo por defender a su país. Eso fue lo que hizo José Romeu y Parras, nacido en Sagunto en 1778. Romeu era un civil, un terrateniente y comerciante de vinos acomodado. No tenía formación militar, pero en 1808, cuando las tropas de Napoleón Bonaparte invadieron España, su vida cambió para siempre.
Movido por el patriotismo, Romeu financió de su propio bolsillo y organizó las Milicias Urbanas de Murviedro (el nombre histórico de Sagunto). Rápidamente demostró tener un talento natural para la estrategia militar y el combate. Al frente de su pequeño ejército de voluntarios y campesinos, se convirtió en la peor pesadilla de los franceses en tierras valencianas. Utilizó tácticas de guerra de guerrillas, asaltando convoyes de suministros, cortando comunicaciones y saboteando los planes del enemigo. Su valentía brilló especialmente durante el terrible sitio y la defensa del Castillo de Sagunto en 1811.
Tras la caída de Valencia, Romeu no se rindió y continuó combatiendo en las montañas. Sin embargo, en 1812 fue traicionado, emboscado y capturado por los franceses en Sot de Chera.
Dada su enorme popularidad y prestigio, el mariscal francés Louis Gabriel Suchet intentó convencerlo para que se uniera a la causa de José Bonaparte. Le ofrecieron el perdón absoluto, mantener sus riquezas y un alto cargo militar si juraba fidelidad al rey francés. Pero Romeu se negó rotundamente. Su respuesta pasó a la historia: "Diga usted a su general que Romeu es un español, y un español que nació en Sagunto".
Al no poder doblegar su honor, los franceses lo condenaron a muerte. El 12 de junio de 1812, con solo 34 años, José Romeu fue ahorcado en la plaza del Mercado de Valencia. Murió en la pobreza extrema tras haber gastado toda su fortuna en la guerra, dejando atrás a su esposa y tres hijos.
Hoy lo recordamos no solo como un militar audaz, sino como el ejemplo máximo de integridad, patriotismo y sacrificio personal por la libertad de su pueblo.
